Hubert Nyssen, nacido en Ixelles el 11 de abril de 1925, creció en un ambiente doméstico profundamente marcado por la personalidad de sus abuelos paternos. Mientras que Gabriel Nyssen, un ingeniero de origen liégeoise y seguidor de Élisée Reclus, se encargó de moldear su educación intelectual y moral, su abuela Louise Gaudin, nacida en Tours, le transmitió una nostalgia constante por una Francia que él sentía como un hogar por recuperar. Su padre, Édouard, compaginaba su labor como técnico comercial con la lectura, la pintura y la apicultura, mientras que su madre, Marie-Louise Brahy , vivía atrapada por una angustia recurrente centrada en el hundimiento del Titanic. Durante su juventud, su curiosidad intelectual se nutrió de un entorno belga vibrante, donde el surrealismo y las vanguardias no eran solo corrientes artísticas, sino un modo de entender la realidad. Esta apertura de miras le llevó a cultivar amistades decisivas, como la forjada con Pierre Alechinsky durante su etapa en l...
Prontuario Cultural: Espacio dedicado a la historia antigua, arte y cultura contemporánea, con noticias de sociedad